Design Thinking: la nueva tendencia para la innovación de tu empresa

Hoy día, la innovación de las empresas está en manos de todos sus miembros y no de un solo departamento que actúa de forma aislada, puesto que cada vez son más grandes los retos que implica conocer a los clientes y sus necesidades. Ahí es cuando entra en escena el design thinking, una metodología basada en la innovación para así entender y solucionar las necesidades de tu clientela. ¿Quieres aprender más? Pues, estás de suerte, en este artículo te contaremos todo sobre el tema.

¿Qué es el design thinking?

Vamos a explicártelo de forma simple: el design thinking se muestra como una herramienta eficaz que impulsa la innovación centrada en las personas con el fin de facilitar la solución de problemas, el diseño y desarrollo de productos y servicios de todo tipo y sectores económicos. 

Claro está, todo hecho de la mano de equipos altamente motivados donde la creatividad y la innovación son un motor y mantra del día a día. Gracias a esta tecnología, los retos que antes se vislumbraban como algo abstracto pueden ser planteados para alinear a los equipos con los objetivos y hacer frente a estos retos, así como cumplir las necesidades de cada proyecto para concebir soluciones certeras.

¿Para qué sirve la metodología design thinking?

Por fortuna, la metodología design thinking no discrimina el tamaño de ninguna empresa ni el sector al que se dedique, lo que quiere decir que podrás aplicarlo en cualquiera, sea cual sea, el tamaño de tu compañía. Con o sin fines de lucro, público o privado, digital o analógico. 

Por ello, en general sirve para:

  • Diseñar y desarrollar innovadores productos y servicios.
  • Emprender y crear empresas, casi siempre son startups.
  • Resolver problemas de forma innovadora y creativa.
  • Diseñar y crear una presentación para los negocios.
  • Crear un plan B de vida.
  • Diseñar cursos online o virtuales.
  • Rediseñar y optimizar procesos de negocios.

Las 5 etapas del design thinking

Como toda metodología, el design thinking cuenta con etapas que es importante conocer para, cuando quieras aplicarla, puedas hacerlo con éxito. En ese sentido, podemos decir que existen 5 etapas:

Design thinking

Empatizar

Ya que el design thinking está relacionado con el diseño enfocado en las personas, el primer paso implica estudiar las necesidades de los usuarios que te consumen o que son clientes potenciales. 

Cuando diseñas para otros, es importante comenzar con entender qué es relevante para los clientes, prestando atención a su contexto y valorar la gran cantidad de factores que se relaciona con ellos y forma parte de su realidad. 

Entonces, para empatizar o conocer más necesidades de estos clientes/usuarios que hemos mencionado, te sugerimos que uses técnicas específicas como:

  • Entrevistas o encuestas.
  • Etnografía.
  • Qué, cómo, por qué, para qué y dónde.
  • Observación, tú decides si es encubierta o no.
  • Grabaciones, etc.

Definir

Para llegar a esta etapa debes ya conocer las necesidades o carencias de tu público, entonces defines el problema. Para ello, tu equipo debe concentrarse en los insights, los deseos y necesidades que ha manifestado el público y segmentarlo en datos que aportan y no aportan valor.

Ello ayudará a definir un plan de acción que permita atacar los problemas cuya solución suponga un desenlace innovador para la empresa. 

Idear

Esta tercera etapa tiene un objetivo claro: crear soluciones para los problemas encontrados. Por ende, se necesita de una gran lluvia de creatividad, realismo puro y duro, así como también mucha innovación.

Para encontrar las soluciones adecuadas al mercado, se debe plantear una gran variedad de alternativas y no quedarse con la primera que se presenta en escena. En esta etapa, las actividades impulsan el pensamiento crítico y la imaginación.

Asimismo, deben desaparecer los juicios de valor, para abrir las mentes y no rechazar ninguna idea por más descabellada que pueda sonar. Pues, en algunos casos, son las ideas más extrañas las que pueden conducir a soluciones innovadoras.

Prototipar

Prototipar significa convertir las ideas intangibles en una realidad. Construir prototipos te ayudará a ti y a tu equipo a visualizar las soluciones e imaginar cómo serían una vez las apliques a la realidad. 

Esta etapa sirve para pulir los detalles que harán que el resultado final sea lo que esperabas y sea capaz de resolver las necesidades y deseos iniciales que tu público objetivo manifestó.

Probar

Durante la etapa de prueba y validación se prueban los prototipos con los usuarios que están implicados en las soluciones propuestas. Esta, aunque sea la última, es de las etapas más importantes, puesto que ayuda a identificar las oportunidades de mejora, así como los errores a corregir. 

Esta fase contribuye con la evolución de las ideas para convertirlas en la solución que todos buscan. Este es el recorrido final de la generación de ideas en el design thinking.

 

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Los 4 pasos esenciales del design thinking

No hace falta una lista extensa para explicar cómo debes aplicar el design thinking en los procesos de tu empresa, aquí te detallamos los 4 pasos esenciales:

Design thinking

1. Identifica el problema y ponte en los zapatos de tu cliente

La primera tarea consistirá en descubrir el principal problema que tiene tu cliente y cómo puedes resolverlo. Este primer paso requiere de tu empatía, la primera fase del design thinking, para mirar la realidad del usuario y el consumidor con comprensión.

La comprensión es la actitud principal que te ayudará a desarrollar tu proyecto adecuadamente a partir de que conoces a fondo las necesidades de tus usuarios. Pregúntate qué es lo que piensa y siente, lo que ve, lo que escucha, cuáles son sus comportamientos. Basado en eso, entiende sus puntos de dolor y ofréceles beneficios.

También, puedes echar mano de las herramientas cualitativas de investigación para así indagar en las necesidades y deseos más íntimos. Un buen ejercicio que puedes hacer es imaginarte y posicionarte en los miles de escenarios posibles dentro del contexto que vive tu cliente.

2. Explora diversas soluciones y oportunidades

No te quedes con la primera solución que se te ocurra, analiza los resultados y piensa en cuáles podrían ser las mejores soluciones que puedes ofrecer al cliente para cambiar su vida a mejor.

Une fuerzas con tu equipo de trabajo para proponer ideas encaminadas a la creación de un diseño innovador que resuelva el problema inicial. Trata de poner sobre la mesa la mayor cantidad de ideas que te sea posible, pues entre más opciones tengas, más rápido encontrarás un buen resultado.

Recuerda, se vale todo, incluso las ideas más extrañas. Utilizar el pensamiento lateral es uno de los mejores aliados para poner tu mente y la de tu equipo a trabajar.

3. Diseña el producto o proyecto

Filtra la información más importante o útil que obtuviste durante el análisis de empatía y enfócate en ella para desarrollar el objetivo del diseño y cómo sería este. En este paso, es de gran importancia que unas todas las ideas para dar comienzo a un proceso iterativo de desarrollo, de prototipo y prueba hasta llegar al diseño ideal que esperabas.

4. Lanza el producto al mercado y prueba su efectividad

Finalmente, el cuarto paso. Aquí deberás presentar la solución que diseñaste para el mercado. Presta atención a los comentarios que recibes. Evalúa la recepción que tuvo el producto para así constatar su buen funcionamiento, verificar si tiene fallas y hacer los cambios pertinentes a tiempo.

Todo el feedback que obtengas te será de mucha ayuda para encontrar oportunidades de mejora.

 

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Beneficios de implementar el design thinking

No puedes decidirte a implementar el design thinking si no conoces sus beneficios. Por ese motivo, te contaremos cuáles son:

1. Más éxito en los lanzamientos

Los productos digitales lanzados al mercado, cuya creación y desarrollo fue a través del design thinking, tienen una mayor probabilidad de éxito. Esto gracias a que están respaldados por una mayor confianza y una mayor cantidad de datos que contribuyeron a su perfeccionamiento.

Además, cabe mencionar, que suelen son productos con una capacidad verdadera para satisfacer las necesidades de los usuarios, por lo que los costes por malas ideas quedan en el pasado.

2. Más soluciones innovadoras

Hoy día, la innovación se ha convertido en uno de los pilares fundamentales de toda empresa, sobre todo cuando se trata del área tecnológica. En ese sentido, la innovación y creatividad disruptiva es posible y más cuando el design thinking está de por medio.

Ella te permitirá abordar los múltiples retos que se te presenten desde los puntos de vista de tu negocio, lo que permita la tecnología y lo que las personas deseen. En ese sentido, obtendrás soluciones deseables para el usuario, viables en cuanto al negocio y factibles en cuanto a tecnología.

No obstante, es importante que encuentres el equilibrio entre estos tres niveles para que no haya carencias en la solución que logres y tengas el éxito asegurado.

3. Ágil adaptación a los cambios en el mercado

En un entorno donde el mercado y los avances tecnológicos están en constante evolución, las empresas deben adaptarse y sumarse a los cambios que ocurren para mantenerse a flote e, incluso, crecer. 

El enfoque “actuar para aprender” del design thinking promueve a grandes escalas la creatividad y la experimentación para que ambas se conviertan en un componente fundamental de la cultura empresarial. Por ello, es importante trabajar en crear procesos flexibles y estudiar el potencial de todas las ideas, por más alocadas que sean.

4. Reduce los costos y riesgos

Siempre que un nuevo producto o servicio sale al mercado, existe el riesgo de cometer errores y, generalmente, estos fallos están relacionados con la forma en que se hace la propuesta de valor, si no se hace correctamente, puede provocar bajo deseo o poca aceptación por parte del consumidor. 

Pero, existen otros casos donde los errores provienen del aspecto funcional o logístico. Realmente, no importa de donde vengan los errores, es vital detectarlos y solucionarlos a tiempo.

Desde que comienzas a aplicar la metodología del design thinking puedes tener en cuenta la viabilidad de cada una de las decisiones que tomes desde el punto de vista tecnológico, del negocio y del usuario. 

Las mismas técnicas te harán preguntarte el potencial que tienen las ideas propuestas, así como saber si vale la pena testearlas y evaluarlas como futuras soluciones o si deben ser desechadas.

Ahora bien, en cuanto a costes, detectar un error o realizar una modificación durante el proceso de diseño te resultará mucho más económico que si lo hicieras con el proceso en desarrollo. Siendo así que no solo abaratas costes, sino que también consigues productos y/o servicios de gran valor y calidad para tus usuarios.

5. Promueve el trabajo en equipo

La forma en la que esta metodología es entendida es a través de la creación en conjunto. Por ende, el trabajo en equipo es un elemento clave para desarrollar cualquier solución.

La innovación no tiene por qué ser el trabajo de un solo departamento dentro de la empresa. Más bien, todos los trabajadores deberían aportar y colaborar con el propósito de enriquecer el proceso. 

Es recomendable que cuentes con distintos profesionales que puedan darte distintos puntos de vista, lo cual genera soluciones mucho más creativas y completas que toman en cuenta cada detalle.

6. Clientes más felices

Aunque no lo creas, la realidad es que muchas empresas no prestan ni la más mínima atención a lo que sus clientes necesitan. Por ende, siempre reciben quejas y malas reseñas hasta que estos deciden irse con la competencia.

Sin embargo, cuando escuchas a tus clientes y te propones crear algo que satisfaga sus necesidades, es mucho más fácil conseguir el producto ideal para ellos. Lo cual, a largo plazo, hará que te prefieran y sean embajadores de tu marca.

 

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El design thinking puede ser una gran opción para cambiar de forma positiva la organización interna de tu empresa, minimizando el riesgo de aplicar nuevas ideas y maximizando los beneficios que puedes obtener al hacerlo. Si los empresarios desean continuar siendo relevantes y competitivos en el mercado, deben actuar ahora.

Puedes usar esta metodología como una poderosa herramienta para garantizar que la parte “humana” del viaje hacia la digitalización sea el centro del proceso de innovación y creación de productos digitales. 

Siendo así, no lo dudes más y comienza con el cambio e innovación de tu empresa lo antes posible. Con la ayuda del design thinking y las herramientas digitales que te ofrecemos en Gestion Direct, el éxito está más cerca de lo que te imaginas. Comienza ya con la transformación digital de tu empresa y si tienes dudas, quieres conocer nuestros precios o necesitas una asesoría personalizada, nuestros expertos te atenderán con mucho gusto, solo escríbenos a gestiondirect@gd.eu, ¡te esperamos!

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